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18 de abril de 2016

Clausura provisional

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Miguel Díaz Romero.

15 de enero de 2016

La libertad de las ovejas

Pensando en el rebaño.
Quizá haya tres tipos de ovejas y, en esta entrada, me gustaría describirlas someramente a las tres. Todos sabemos ya, viendo cómo se ha desarrollado la Humanidad hasta el punto histórico en el que ahora nos encotramos, que es imposible estar fuera del rebaño: da igual qué partido político votes, qué religión profeses o qué filosofía existencial persigas: todos pertenecemos al rebaño puesto que, incluso el monje ese que está cuarenta años sin hablar en una cueva de Laos, depende de las donaciones alimentarias de los fieles a Siddharta que se pasan por allí... una vez desprendidos de falsas quimeras y puestos los pies en la tierra, con tal premisa indispensable avanzamos:

El rebaño se nutre del primer tipo de ovejas (el más numeroso): los que se dejan llevar y punto. Siguen modas; nacen, comen; trabajan si les dejan y mueren. No se plantean muchas cosas: sirven al pastor de turno y contribuyen a que el sistema del rebaño continúe eternamente; como la energía, que ni se crea ni se destruye, que se transforma pero que siempre es la misma. Dominados tal vez por el miedo a algo tan diferente al rebaño que no sepan existir así...
Después esta´n los que afirman estar fuera del rebaño y critican TODO cuanto el rebaño pueda significar. "No bebas esto porque es malo; no comas esto porque es malo; los políticos son todos malos; pagar impuestos no mola; Dios no existe; bla, bla, bla..." Dicen ser librepensadores, siguen a un yogi, o a un texto suelto de Hermann Hesse, etc... pero fuman cigarrillos, ven televisión o pagan por usar Internet, tienen coche, etc... estas ovejas suelen criticar a cualquier oveja que, aun siendo inconsciente de pertenecer al rebaño como el primer grupo, "piensen" de forma diferente. Lo que les pasa a las ovejas del segundo grupo es que temen formar parte del rebaño, pero son propiedad del pastor como el resto... y es que el pastor las necesita... explico: cuando se creó el rebaño porque un grupo de pastores se juntó para "guiar" a las ovejas, pronto se dieron cuenta de que algunas ovejas se quejaban de la vida que llevaban y, para evitar que estos críticos con el rebaño se les escaparan, crearon un sector: el segundo rebaño (que sigue perteneciendo al pastor a pesar de dormir y pastar en naves industriales separadas). Por mucho que digan, critiquen o griten, su rebaño es igual de ultradirigido por el pastor que el primero. La diferencia radica en que el primer grupo es inconsciente y no se preocupa; mientras que el segundo grupo es consciente del primer rebaño, en el cual se refleja para vivir una ilusión creada por el pastor (el segundo rebaño) del cual también son inconscientes.

Y después estamos los del tercer grupo... la amplia minoría.
Somos las ovejas camufladas en el rebaño que no pertenecemos (en cuanto a propiedad me refiero) al pastor: ni al dueño de algún rebaño ni a ningún otro.
Vivimos con el resto de ovejas (de ambos grupos); comemos y bebemos; nacemos, trabajamos y morimos; todo "igual" que el resto... pero somos plenamente conscientes del rebaño... y por eso somos libres.

El primer grupo tiene miedo de despertar. El segundo grupo tiene miedo de convertirse en el primer gurpo. El tercer grupo no teme a nada. Y, como cualquier tipo de miedo conlleva carencia de libertad, los miembros del tercer grupo de ovejas son los únicos realmente libres dentro del rebaño universal. Si tienes miedo a volar, pierdes libertad en tus viajes... es sólo un ejemplo ilustrativo. Si tienes miedo, no puedes ser libre.

Dejar de ser propiedad del pastor significa pensar por uno mismo; negarse a uno mismo; intentar alcanzar el superhombre a diario; intentar alcanzar el Bien Supremo a diario; no dejarse llevar por coletas, zapatillas y gin-tonics... convivir con el resto de ovejas (incluso con el pastor o pastores) pero, en el fondo, en la mente y el alma, saber que no somos propiedad de los que manejan y guian. Que nuestro destino es nuestro. Que no tenemos miedo ni hay por qué tenerlo.

Vivid, comed, trabajad, amad y morid.
Pero sobretodo amad... porque EL AMOR OS HARÁ LIBRES.